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lunes, 21 de enero de 2013

Verdadera mafia

 Que el Partido Popular ha utilizado prácticas ilegales y, aún más, delictivas, en su financiación desde hace muchos años no es ni objeto de discusión. En muchas comunidades donde ejerce gobierno innumerables altos cargos del Partido están en la antesala de los juzgados, o sentados directamente en el banquillo de los acusados. Hay tantas evidencias, tantos datos, tantas pruebas, tantos testigos que resulta inútil el esfuerzo del partido por negarlo o las amenazas a quien ose remover este asunto. En algún caso sus esfuerzos dieron resultados. Preguntemos al juez Garzón, apartado de la carrera judicial por poner demasiado empeño en husmear las madrigueras del caso "Gürtel". 
            Ya parece caso perdido. Bárcenas y su fortuna viajera no recibirán sordina. El escándalo es monumental. La indignación también, aunque buena parte de ella resulta simulada. 
            El caso Bárcenas añade, eso sí, gravedad insólita. Siempre pensé que las piezas del engranaje que cobraban en B eran piezas auxiliares, las que se jugaban la dignidad y el prestigio realizando los trabajos sucios del Partido, las piezas sacrificables en momentos de peligro, los que cargan con las culpas y limpian la hoja de servicios de los dirigentes cargando con el oprobio de los comportamientos indignos como cosa propia, a cambio del olvido rápido y una jubilación envidiable con la fortuna personal acrecentada.
            El enriquecimiento personal de estos individuos es el plus de peligrosidad. Y, claro, el dinero sucio no tributa. ¿Cómo iban a declarar a Hacienda las mordidas suculentas, el porcentaje del delito que corresponde al mediador?
            Craso error por mi parte. Hay parece fuera de toda duda que la Caja B ha funcionado en el Partido Popular durante buena parte de su historia para todos la altos cargos del partido de forma proporcional a la importancia de sus funciones. Diez mil euros al mes para las funciones más destacadas. Tres mil, al menos, para las de menor importancia, incluyendo periodos en los que el PP ha ejercido funciones de gobierno.  Lisa y llanamente, los altos cargos del Partido se han lucrado con dinero de procedencia ilegal y han defraudado a Hacienda. Así lo confirma hoy en  El País un ex parlamentario popular que firma con su nombre y apellidos.
            A nadie con responsabilidad en el partido le consta. No se niega taxativamente. Sencillamente, no hay constancia. Cospedal se compromete a revisar las cuentas todas las veces que haga falta buscando comportamientos delictivos en los libros  de cuentas.  Demostrará que el Partido Popular es un partido limpio, sin nada que ocultar ¿Somos idiotas? Es evidente que las cantidades de procedencia ilegal y los pagos en B los apuntan los partidos en sus libros oficiales.
            ¡Se llama contabilidad oculta por algo, María de los múltiples dolores de las Mancha!
            La furia privatizadora del partido, desde esta perspectiva novedosa, pierde fuerza ideológica  y cobra dimensiones de negocio, función recaudadora. Esas cantidades mensuales suponen un presupuesto anual muy elevado de dinero negro, una necesidad imperiosa de recaudación. No hace falta justificación ideológica alguna. Son números que cuadrar y muchos cómplices a los que dar satisfacción. El ejercicio de la política como negocio mafioso y lucrativo. La tapadera perfecta para una organización de delincuentes; porque es delito cada una de estas prácticas denunciadas. Y, sobre todo, es lamentable. Es un atentado en toda regla contra el sistema democrático perpetrado desde el interior por infiltrados sin dignidad y sin respeto alguno por las reglas del juego. 
            Después de esto, ¿qué autoridad moral le cabe a este partido para solicitarnos sacrificios al resto de los ciudadanos, tras haber defraudado a Hacienda de forma sistemática y de utilizar el poder como instrumento para el enriquecimiento personal burlando cualquier ley y cualquier principio moral?
Me gustaría saberlo
            En realidad, me gustaría que el Gobierno dimitiese mañana. Hay en Europa algún presidente de gobierno que ha dimitido porque descubrieron que plagió algunas páginas de su tesis doctoral. Me gustaría, también, que la cúpula directiva del Partido Popular dimitiera media hora después, pidiera disculpas inútiles como el rey cazador y encargara a los militantes honestos - los hay en todos los partidos- la elección de un equipo de gobierno limpio y con vocación de servicio a la nación.
            ¡En fin! ¡Cosas mías! 
            Una cuestión me tiene confundido ¿Qué oscuro proyecto se esconde tras la carnaza que El Mundo ha puesto a nuestro alcance? No pensaréis que El Mundo, como aquel Saulo, que devino en Pablo, el apóstol culto que sabía Griego, se ha caído de un caballo y como consecuencia de un golpe en la cabeza ha visto la luz de forma repentina. A ese libelo le interesa la honestidad tanto como a mí la mineralogía. Nació con el objetivo de manipular para desalojar al PSOE de sus posiciones dominantes en la sociedad. No ha dejado de manipular desde entonces. Ahora manipula, como siempre.
            Podéis estar seguros de que hay un proyecto en marcha. De gran calado, sin lugar a dudas porque la apuesta es fuerte. Y si El Mundo juega en la partida, el objetivo será empeorar lo que tenemos. 
  

1 comentario:

  1. La única base ideológica de la derecha es el egoísmo, el todo para mí. Siempre lo ha sido. Así que no se eche las manos a la cabeza una sociedad que sabía dónde se metía cuando los ha votado en varias ocasiones. Ahora bien, me parece tan injusto y estúpido meter a todos los políticos en el mismo saco, como habitualmente se hace, como decir que todos los profesores son unos vagos o todos los vascos unos terroristas.

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