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jueves, 9 de mayo de 2013

9 de mayo, día de Europa.


 El rapto de Europa  (Tiziano. 1560)
Museo Isabella Stewart Gardner. (Boston)

        Cualquiera conoce el mito que Tiziano plasmó en esta pintura. Una princesa, de nombre Europa, fue raptada por Zeus, disfrazado de toro, que la llevó a Creta. ¿Qué otro destino podría tener un toro bravo nadador sino la isla de Creta, donde el toro era el elemento diferenciador de su cultura pública, como parte del espectáculo, de los ritos iniciáticos y del arte? ¿No era Creta, también, la prisión del Minotauro? Lo que ya resulta menos conocido es que se trataba de una princesa fenicia, procedente de la ciudad de Tiro. Quizá este mito, lleno de ambigüedades y lecturas posibles, sea el reconocimiento griego a la deuda cultural con los fenicios, que les proporcionaron el alfabeto, el potente instrumento cultural de la escritura.  El propio nombre que se presta a interpretaciones diferentes, en mi opinión, significa "palabra de largo alcance, capaz de extenderse de forma amplia" ¿No será un referencia a la palabra escrita que viaja por el continente de forma interminable con el propio ser humano desde entonces?  
            De sus amores con Zeus tuvo tres hijos y uno de ellos se llamó Minos. A nadie escapa la importancia de la cultura minoica que algunos historiadores consideran el primer eslabón de la cadena de Europa, entendiendo que esta cadena es la sucesión de avances culturales hasta nuestros días.
            Y en cuanto al trasfondo histórico, no sería extraño dentro de la prolongada tradición de saqueo de las costas vecinas de todos los pueblos marineros, que piratas cretenses tuvieran el hábito de incluir entre los objetos de su rapiña a mujeres jóvenes de las aldeas fenicias. Incluso pudo haber sido el acuerdo matrimonial entre dos familias dominantes para casar a sus jóvenes descendientes, porque era la fórmula más económica y fiable que adoptaban los tratados internacionales ya en la edad del bronce.
            Esa princesa, quizás ese alfabeto que nos hizo posibles como sociedad desarrollada, celebra hoy su día. Pero no sé quién habrá tenido motivos de celebración verdadera. Probablemente los burócratas que se ganan el sustento sin fe alguna en el futuro común  hayan brindado con desgana en sus lugares de trabajo. O quizá lo celebraron haciendo fiesta y hoy nadie decidió daños nuevos para los pueblos de buena parte de Europa.
            La irracionalidad, la violencia soterrada contra los pueblos, el empobrecimiento programado de las capas sociales más indefensas, el atropello de las constituciones europeas, el desprecio a las soberanías nacionales, la dictadura del capital anónimo y feroz  no merecen celebración alguna. En todo caso, crespones negros en todos los balcones y ventanas, porque la sensación dominante es que asistimos a la agonía de un proyecto colectivo, corrompido por intereses inconfesables, ajenos a los intereses de la ciudadanía europea.
            Día de Europa, día de la princesa que trajo el alfabeto a los inquietos fundadores de esta patria común, contradictoria, ensangrentada, pero también creadora del derecho, madre del humanismo, defensora de la democracia, luchadora incansable por la soberanía, posible, mejorable...Una patria defectuosa y humana.
            Pero esta Europa es hoy un discurso grotesco; produce, en primer lugar perplejidad; luego, vergüenza; por último, horror al futuro que nos diseñan los intereses económicos de una minoría inmoral y dominante.
            Día de Europa, un proyecto común que se forjó en torno a una cultura común y poderosa.
            En España, la huelga de la Educación Pública ha alcanzado registros históricos, por lo que se me alcanza. Debe ser que el ministro Wert y el gobierno del PP no han leído el mito de la princesa fenicia y no saben demasiado de la importancia del alfabeto en el desarrollo de los pueblos. La voz de la sociedad no tiene más importancia para esta derecha sin remisión posible que la voz de su conciencia, según dicen, o el mandato de los obispos.
            Día de Europa. ¿Alguno de vosotros ha brindado por ella...? Yo brindo por que pase de nosotros este cáliz, por que el futuro nos aleje la amenaza de esta Europa que tanto me recuerda a la mastina "Recovera", que tras enloquecer atormentó mi infancia. Devoraba a sus cachorros recién paridos con absoluta naturalidad. Devoraba a sus hijos, como Cronos. 
            Esta Europa  nos devora tal como aquella perra desnaturalizada devoraba a sus hijos indefensos. 

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