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jueves, 3 de octubre de 2013

Los presupuestos de la recuperación

                 Eso dice el ministro Montoro. 
            Lo peor de este gobierno no es que sea el defensor europeo más convencido del ultraliberalismo económico. Lo peor es que nos mienta sobre sus planes.
            Desconozco dónde buscan ellos los datos sobre los que fundamentan su impostado optimismo. Yo no busco, sino que encuentro los datos que fundamentan mi pesimismo real en la vida cotidiana. De mil conversaciones que mantengo con personas afectadas por la situación económica a la que nos ha arrastrado una sucesión de errores si perdón posible, ni una sola me dice que su situación ha mejorado; nadie manifiesta su alegría porque, por fin, ha encontrado un trabajo.
            ¿Conocéis vosotros a alguien afortunado que lo haya conseguido?
            Antes bien, raro es el día que alguna persona conocida no pasa a engrosar la triste e innumerable lista de los que lo pierden.
            Y las que tienen la suerte de mantenerlo han empeorado considerablemente sus condiciones laborales gracias a las reformas laborales del PP y a la facilidad que ofrecen al empresariado para mejorar sus beneficios a costa de los trabajadores.
            De eso se trataba. 
            En agosto manipularon hasta la saciedad los resultados del paro, como una señal inmejorable de que sus medidas estaban dando los resultados apetecidos. A pesar del empleo estacional de la recolección agrícola y de la hostelería, tan propias del periodo veraniego, el paro real había descendido en treinta personas. Sería para reír a carcajadas si no estuviéramos hablando de un drama personal y familiar.
            Manipula que algo queda. Pues eso hace Montoro. Lisa y llanamente manipular.
            Pensiones, Salud, Dependencia, Becas, Salarios públicos, Inversión del Estado en obra pública, Investigación... La dedicación del Estado a todas esas cuestiones primordiales ha sufrido recortes sustanciales. Y sin el motor del Estado, tras una recesión como la que vivimos, la economía no arrancará en la vida.
            ¿De qué recuperación habla Montoro...?
            Yo os lo diré. Por primera vez en todo el periodo democrático las rentas del empresariado han sido superiores a las rentas del trabajo. Para entenderlo, sumando lo que todos los empresarios del país han ingresado, la cifra resultante ha sido superior en cantidad significativa a lo que ha ingresado el conjunto de los trabajadores del país. Por primera vez.
            Y mientras los salarios en su conjunto, la capacidad de subsistencia de los más necesitados -no otra cosa es la mayoría de los salarios que se cobran en España- ha sufrido un menoscabo que oscila entre el cuatro y el doce por ciento según niveles salariales desde el comienzo de los años malos, los beneficios empresariales han subido este año un cuatro por ciento.
            Sí; hay señales de recuperación. He visto una viñeta por ahí de lo más oportuna y exacta. Dice así: " Los ricos se están recuperando estupendamente".
            El Partido Popular ha mentido desde el primer minuto de la última campaña electoral y miente en cada comparecencia pública. Su proyecto verdadero, -ya no es oculto porque lo va desgranando sin disimulo amparado por la mayoría absoluta que le otorgó este pueblo incauto y desmemoriado- es desmontar el Estado, privatizaciones y recortes de los Servicios Públicos fundamentales incluidos, y devaluar la mano de obra de sus conciudadanos para que sean pasto de las multinacionales y del capital especulativo y oportunista al que le van allanando los caminos.
            "Spanish Tea Party", una réplica fiel de  ese hijo deforme y monstruoso- coherente, desde luego-, del capitalismo más feroz del nuevo mundo. Ahí los tenéis, provocando el cierre temporal de los servicios del Estado en su país; con la excepción de los servicios de defensa - faltaría más- vigilancia de fronteras y algunos servicios asistenciales. Su viejo sueño, dejar al Estado indefenso y sin capacidad de defender a los más necesitados, se cumple aunque sea de forma momentánea. Ensayan para logros mayores, porque en no tardando mucho habrá elecciones legislativas y conviene enardecer a los votantes.
            Al menos, esos descerebrados lo proclaman. Los nuestros, a los que les hemos concedido el privilegio de arruinarnos, añaden a su intención secreta una hipocresía desvergonzada.

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